En 2009, el Gobierno portugués estableció un régimen fiscal especial para los nacionales de países europeos que deseen instalarse en territorio lusitano, así como a todas las personas de nacionalidad portuguesa que deseen regresar a su país.

Consiste en una exención total del impuesto sobre la renta durante 10 años, para los no activos; y en un impuesto fijo del 20% para los activos que cumplan determinados criterios, como el de desarrollar su actividad en una especialidad considerada «oficio de valor añadido».

Condiciones:

  • No haber sido residente fiscal en Portugal en los últimos cinco años,
  • Obligación de permanecer en Portugal un mínimo de 183 días al año (consecutivos o no consecutivos),
  • Demostración de la intención de conservar la vivienda como residencia principal.